dia 28/07

Cada disgusto, cada explosión de ira, cada enfado, generan en nuestro torrente sanguíneo químicos que nos destruyen. Aparentemente no pasa nada, pero la sangre se envenena. Hacemos «mala sangre». Por nuestra propia salud, cuidemos nuestras emociones tomando conciencia de ellas.

dia 26/07

El arrepentimiento no tiene sentido, lo productivo es tener la intención de mejorar. Pensamientos de culpa sobre acciones pasadas solo sirven para deteriorar nuestra ‘salud física y anímica’. Lo más eficaz, es una acción de análisis de los hechos realizados, para no repetirlos si los hemos consideramos perjudiciales.

dia 25/07

La salud de nuestro cuerpo, depende en gran medida de nuestra salud anímica. Cuidemos como nos tomamos las situaciones que vivimos. Aceptemos lo que ‘es’,  en ese momento presente  en el que ocurre, y permitiremos que dicho momento «configure» un futuro más consciente y menos doloroso.

dia 24/07

Nunca debemos dudar de nuestra capacidad de sacar adelante cualquier situación que se nos presente. Tengamos siempre confianza en nosotros mismos. Simplemente con esa actitud, tendremos el noventa por ciento conseguido. Recordemos que todo se nos presenta a nuestra justa medida.

dia 23/07

Si tenemos la oportunidad de ayudar a otros, no la desperdiciemos. Cuando ayudamos a otros, también nos estamos ayudando a nosotros mismos. Cada vez que hacemos un gesto altruista, facilitamos el aumento de ‘moral’ y conciencia  de la totalidad.

dia 22/07

El materialismo ha impregnado nuestra forma de pensar, y puede convertirse en una trampa. Simplemente, ‘seamos’ fieles a quienes somos, disfrutando lo que tenemos. Lo realmente importante,  es como invertimos nuestro tiempo. Recordemos, que el «fin de la partida» puede ser en cualquier momento.

dia 21/07

Nada existe a nuestro alrededor, que valga la pena malhumorarse por ello. Las cosas, o se enfrentan actuando y con actitud positiva, o se aceptan con la misma actitud. Cada minuto que pasamos amargados, es un precioso minuto perdido sin beneficio alguno.

dia 20/07

En este mundo en que vivimos de prisas y agobios, hay que cultivar la paciencia. Las cosas suceden cuando tienen que suceder, y aunque nos impacientemos no ocurrirán antes. «Trabajemos» a favor, pero dejemos que el río temporal fluya a su ritmo.